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Reducción en la pobreza multidimensional, pero menor acceso a agua y desagüe

08/05/2026 | Por: ComexPerú / Semanario 1302 / Economía
Reducción en la pobreza multidimensional, pero menor acceso a agua y desagüe

La pobreza multidimensional disminuyó del 29.8% al 26.2% entre 2024 y 2025, pero continuó superando a la monetaria (25.7%), según estimaciones de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho). Más de 9.1 millones de peruanos es pobre multidimensionalmente. Preocupa que el progreso en la reducción de la pobreza esconde reducciones en la proporción de peruanos que accede a agua y desagüe respecto del periodo prepandemia. 

Desde ComexPerú, desarrollamos nuestra propia medición de la pobreza multidimensional, que determina cuántos peruanos carecen de condiciones adecuadas de vida e igualdad de oportunidades. Esta medida analiza las limitaciones que la población enfrenta para acceder a servicios de salud, educación y condiciones adecuadas de vivienda (ver Semanario 1028). Una mayor pobreza multidimensional que una monetaria sugiere que en el país es más sencillo acceder a ingresos suficientes para vivir que a servicios públicos fundamentales. 

La tasa de pobreza multidimensional continúa disminuyendo de manera ininterrumpida a nivel nacional, inclusive a un mayor ritmo que la monetaria. Sin embargo, cuando descomponemos el análisis, encontramos que la mayoría de la reducción viene concentrándose en la dimensión salud, donde la tasa de privación disminuyó del 69.8% al 22.5% entre 2010 y 2025. El incremento en la proporción de peruanos con acceso a seguro de salud, del 63.4% al 93.1% durante el mismo periodo, se debe, en gran medida, a la amplia presencia del Seguro Integral de Salud (SIS). 

En contraste, se registró un menor progreso en reducir la proporción de peruanos que no acceden adecuadamente a servicios educativos. En esta dimensión, la privación solo disminuyó del 64.5% al 51.1% entre 2010 y 2025. Esto se debe al menor dinamismo en la reducción de la cantidad de población en edad escolar que no está matriculada o sufre atraso escolar, que disminuyó un 38.5% durante dicho periodo, mientras que, en la dimensión previa, la población sin seguro se redujo un 78%. 

Preocupa aún más el desempeño en cuanto a condiciones adecuadas de vivienda. Aunque la tasa de privación en esta dimensión disminuyó del 46.4% al 32.4% entre 2010 y 2025, con un progreso mínimo en el último año, la mayor parte se concentró en la década pasada. Es la única dimensión que reporta una mayor privación con respecto a los resultados de 2019 (32%). Esto se sustenta en la reversión del progreso en garantizar servicios básicos para todos los peruanos. 

Entre 2019 y 2025, la cobertura de agua y desagüe disminuyó a nivel nacional. La proporción de hogares que acceden a servicios de agua a través de red pública retrocedió del 89.8% al 88.1%, lo que dejó fuera a 820,000 peruanos, según estimaciones de la Enaho. Por su parte, la proporción de viviendas con acceso a desagüe se redujo del 73.3% al 71.7%, lo cual excluyó a 1.1 millones de personas. 

La situación se agrava al interior del país. En 14 de 24 departamentos, la proporción de hogares con acceso a agua por red pública disminuyó entre 2019 y 2025, y los más afectados fueron Ica (94.4% a 88.4%), Tumbes (83.4% a 78.1%) y Puno (73% a 68.7%). Por su parte, en 16 de 24 departamentos se redujo la proporción de viviendas con acceso a desagüe, y destacan entre los más perjudicados Loreto (42% a 31.6%), Tacna (91.9% a 81.9%) y Madre de Dios (44.5% a 37.1%). 

Existen varios factores que explican el retroceso. Destacan el incremento significativo en obras públicas paralizadas entre 2022 y 2025, debido a problemas administrativos del Gobierno (ver Semanario 1299), así como el deterioro de la red pública y la negligencia de las empresas prestadoras de servicio (EPS). Sobre esto último, el 38.5% del agua producida por las EPS se perdió en 2024, debido a factores físicos (roturas, antigüedad de infraestructura, etc.) o comerciales (problemas con medidores), según estimaciones de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass). 

Pobreza multidimensional a nivel regional

De acuerdo con estimaciones formuladas a partir de la Enaho, la pobreza multidimensional afectó a 9.1 millones de peruanos durante el año pasado. Esto representó una reducción en 1.1 millones respecto de 2024, de los cuales 381,523 se concentraron en Lima Metropolitana. Es decir, la mayoría del progreso ocurrió al interior del país, pero sustentado en mejoras de acceso en la dimensión salud. 

La pobreza multidimensional disminuyó en 19 de 24 departamentos. Las excepciones fueron Ucayali (45.9%; +2.9 puntos porcentuales), Huancavelica (38.5%; +1.2 pp.), Cajamarca (44.7%; +0.8 pp.), Huánuco (48.7%; +0.7 pp.) y Loreto (53.4%; sin cambios). Preocupa el desempeño de esta última región porque permanece como la más pobre multidimensionalmente desde 2021, especialmente debido a la baja proporción de hogares con acceso a agua vía red pública (53.7% en 2025).  

El departamento que más progresó fue Puno, con una reducción de la pobreza multidimensional del 50.9% al 38.9%. Con este resultado, dejó de representar el segundo más afectado para reportar la quinta tasa más alta. Aunque mejoró en las tres dimensiones evaluadas, destacó la reducción de la tasa de privación en salud del 48.5% al 35.5%, debido a que, en el último año, la población con seguro de salud del departamento aumentó a 1.4 millones (+106,848 personas). 

Tacna fue el segundo que más progresó (28.8% a 18.1%), con lo cual logró posicionarse como el tercer departamento con menor incidencia en la pobreza multidimensional, únicamente por detrás de Moquegua (13.6%) y Lima (14.5%). Mejoró en las tres dimensiones, pero también destacó la reducción de la tasa de privación en salud. 

Reducir la pobreza multidimensional debe ser una prioridad del próximo Gobierno. Es inaudito que la brecha de acceso a agua y saneamiento en el hogar haya aumentado en los últimos cinco años por el abandono de obras públicas y la inadecuada gestión de empresas públicas. Es fundamental garantizar el acceso universal a servicios fundamentales como educación, salud y condiciones de vivienda digna, pero, aunque escapa este análisis, también evaluar la calidad de los servicios públicos.

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