Más presupuesto para proyectos y municipalidades, pero el desafío sigue fuera del papel
El presupuesto refleja las prioridades de un Gobierno, pero la realidad impone sus propias condiciones. El fenómeno de El Niño (FEN), la inseguridad y la capacidad de ejecución de los distintos niveles de Gobierno ponen a prueba este compromiso.
El pasado 3 de setiembre, el Ejecutivo sustentó ante el Congreso los Proyectos de Ley de Presupuesto, Endeudamiento y Equilibrio Financiero del sector público para el año 2027. En sencillo, estos proyectos definen cuánto gastará el Estado, en qué lo gastará, cómo se financiará y cuánto podrá endeudarse durante el próximo año. Según la Constitución, el Congreso debe aprobar el presupuesto antes del 1 de diciembre de cada año.
¿Cómo se elaboran estas normas? Para definir cuánto y cómo gastar, es necesario revisar cómo se espera que se comporte la economía en el futuro. Por ello, se consideran proyecciones sobre el crecimiento, la inflación, los precios de las materias primas y la recaudación, entre otras. El Marco Macroeconómico Multianual (MMM), elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), reúne estas estimaciones y sirve como el principal insumo para formular el presupuesto. El pasado 28 de agosto se publicó su última edición, correspondiente al periodo 2027-2030[1].
No obstante, las proyecciones sobre las que se construye el presupuesto no están exentas de riesgos. Si bien el MMM cuenta actualmente con la opinión previa del Consejo Fiscal (CF) —órgano autónomo y técnico adscrito al MEF, y encargado de monitorear la política fiscal, su consistencia con el ciclo económico y la sostenibilidad de las finanzas públicas— sus recomendaciones no tienen carácter vinculante.
En su reciente Informe de Opinión N.° 04-2026-CF, sobre el MMM 2027-2030, el CF calificó de “exigentes” las proyecciones de crecimiento económico, debido a los riesgos asociados a la magnitud y persistencia del FEN, así como a otros riesgos internos y externos. A esto se suma que el incremento de los ingresos fiscales de los últimos años respondió, principalmente, a los elevados precios de los minerales, por lo que la entidad advierte que no debería interpretarse como una mejora estructural de la recaudación que justifique una expansión adicional del gasto.
Proyecto de la Ley de Presupuesto del Sector Público 2027
Según el proyecto, 2027 iniciaría con un presupuesto de S/ 266,506 millones, un 3.5% más que el presupuesto de apertura de 2026. Más allá de cómo se distribuyen los recursos, cabe preguntarse lo siguiente: ¿está presupuestado aquello que el Gobierno plantea hacer?
La atención del FEN figura como una de las principales prioridades de este Gobierno, pues prevenir sus efectos no implica solo proteger infraestructura, sino también vidas, viviendas y puestos de trabajo. En 2027, se programarían S/ 2,489 millones para este fin, un nivel de detalle que no se contempló el año previo, de los cuales S/ 2,023 millones corresponden al Gobierno nacional. De estos últimos, S/ 1,047 millones se asignarían a la Autoridad Nacional de Infraestructura, entidad que concentra las principales inversiones de prevención frente al FEN (ver Semanario 1313).

Por otro lado, se ha criticado la reducción del presupuesto para orden público y seguridad, otra de las prioridades en agenda. Esta función recibiría S/ 15,338 millones en 2027, un 3.3% menos que el año previo. Sin embargo, este monto incluye los recursos de todos los niveles de Gobierno. En tanto, el Ministerio del Interior —principal ejecutor de esta función y responsable de liderar su organización y reformas a nivel nacional— registraría un incremento del 3.9% en su presupuesto inicial, con S/ 14,270 millones.
Cabe resaltar que los recursos del sector se concentran principalmente en gasto corriente: pago de planillas, pensiones y adquisición de bienes y servicios. Esto refleja que los recursos destinados a seguridad se orientan más al personal, patrullaje, operaciones e inteligencia, y no necesariamente a grandes proyectos de infraestructura, lo que es habitual en otros sectores como el transporte. Por ello, distinguir entre gasto corriente y gasto de capital permite una mejor lectura de cómo se asignan los recursos.
Sobre el gasto en actividades, educación concentraría la mayor asignación para 2027, con S/ 41,952 millones, seguida por el servicio de la deuda pública (S/ 31,221 millones), y planeamiento y gestión (S/ 30,646 millones). En tanto, transportes y comunicaciones lideraría los recursos destinados a proyectos (S/ 20,614 millones), seguido por educación (S/ 7,116 millones), y planeamiento y gestión (S/ 6,444 millones).

Los recursos para actividades crecerían apenas un 1%, mientras que los destinados a proyectos aumentarían un 14.2%. En el primer segmento, destacan los incrementos previstos en protección social (+16.5%), y planeamiento y gestión (+15%), mientras que vivienda y saneamiento (-48.4%), y energía y minería (-27.6%) registrarían las mayores reducciones. En tanto, el mayor incremento en proyectos correspondería a defensa y seguridad nacional (+286.3%), seguido por planeamiento y gestión (+88.1%); mientras que salud (-26.7%), comercio y turismo (-24.5%), y orden público y seguridad (-22.6%) registrarían las mayores caídas.
Adicionalmente, el mayor incremento presupuestal se registraría en las municipalidades provinciales y distritales (+15.2% en conjunto). Esto resultaría preocupante, pues se asignarían mayores recursos a entidades próximas a iniciar una nueva gestión y que, históricamente, concentran las inversiones de menor impacto, así como los menores niveles de ejecución. Solo en 2025 dejaron sin utilizar S/ 10,378 millones, equivalentes al 19.4% de su presupuesto.
El presupuesto pone los recursos sobre la mesa, pero la ejecución decide qué tan lejos llegan. Su verdadera eficacia dependerá de que estos se ejecuten bien, lleguen a tiempo y respondan a los riesgos que el país ya conoce. Sin esa capacidad, las prioridades pueden quedarse, una vez más, en el papel.
[1] El MMM y el proyecto de presupuesto se elaboran de manera paralela y coordinada. El proyecto de presupuesto se formula sobre la base de los supuestos del MMM en elaboración, previamente a su publicación oficial.