¿Las lluvias llegan antes que las obras? Solo nueve proyectos de protección han sido culminados
Los desastres por inundaciones suelen ocurrir en segundos. La preparación para reducir sus impactos toma años y depende de proyectos que solo revelan su verdadero valor cuando vuelven las lluvias. ¿Hasta dónde han llegado los principales esfuerzos del Gobierno?
En 2017 tuvo lugar un fenómeno de El Niño (FEN) costero de magnitud extraordinaria, el más severo desde 1997, según el Comité Multisectorial encargado de evaluar este fenómeno (ENFEN). De acuerdo con el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), 1.9 millones de personas resultaron afectadas y decenas de miles de viviendas resultaron afectadas o destruidas, además de los importantes daños en la infraestructura educativa, sanitaria, vial y agrícola del país.
Desde entonces, el Gobierno impulsó una cartera de inversiones orientada no solo a reconstruir la infraestructura dañada, sino también a reducir la vulnerabilidad frente a futuros eventos. A través de la Autoridad Nacional de Infraestructura[1] (ANIN), el Gobierno nacional —ministerios y otras entidades adjuntas— concentra los principales esfuerzos para este fin.
Al cierre de mayo, la cartera de la ANIN estaba conformada por 239 proyectos en 13 departamentos del país, con una inversión de S/ 52,905 millones. Del total, las soluciones integrales —intervenciones para proteger a la población frente a inundaciones y movimientos de masas, como diques y muros de contención— lideran la cartera con 102 proyectos (S/ 28,506 millones). Le siguieron la construcción y mejoramiento de drenajes pluviales (7 proyectos; S/ 8,393 millones), la infraestructura de salud (25; S/ 8,046 millones) y la educativa (76; S/ 4,177 millones).

Más que el tamaño de la cartera, la preparación de un país depende del estado de desarrollo de sus inversiones. Así, 170 proyectos con un costo de S/ 35,988 millones se encontraban en desarrollo o culminados —incluida también la fase de diseño técnico—, mientras que los otros 69 (S/ 16,916 millones) permanecían en etapas previas, como formulación y planificación. Así, cerca de uno de cada tres proyectos de la ANIN ya había superado las fases iniciales del ciclo de inversión y deberían encontrarse más próximos a ser entregados a la población.

Según componentes, las soluciones integrales concentran la mayor inversión en desarrollo, con S/ 18,930 millones distribuidos en 62 proyectos, equivalentes al 52.6% del total. Les siguen las inversiones en salud (22 proyectos; S/ 6,956 millones), educación (74 proyectos; S/ 4,128 millones) y drenajes pluviales (6 proyectos; S/ 3,580 millones). Esta distribución refleja el rol de las soluciones integrales como primera línea de defensa del país frente a las inundaciones, movimientos de masas y avenidas extremas provocadas por el FEN.
Asimismo, las inversiones en salud y educación registran el mayor grado de avance en conjunto, con más del 85% de sus recursos ya en desarrollo o culminados. En contraste, el 57.4% de los drenajes pluviales (S/ 4,813 millones) y el 33.6% de las inversiones integrales (S/ 9,576 millones) aún no contarían con planos definitivos para su construcción.
Lamentablemente, aunque las soluciones integrales muestran avances relevantes, y cumplen un rol clave en la protección frente a desastres, ese progreso no se refleja en un número significativo de obras concluidas. Al cierre de mayo, solo nueve proyectos habían sido culminados, por una inversión de S/ 2,755 millones, menos del 10% de este componente.
En ese contexto, ¿cómo avanzan los principales proyectos de protección frente a desastres? Los 12 proyectos de mayor inversión dentro de este componente suman S/ 12,332 millones, el 43.3% de la cartera de soluciones integrales. En conjunto, beneficiarían a más de 450,000 personas y se perfilan como algunas de las obras clave para reducir el riesgo de inundaciones en el país.

Sin embargo, pese a que la mayoría obtuvo viabilidad —aprobación inicial del proyecto— entre 2019 y 2022, hoy exhiben niveles de avance muy distintos. Distintos proyectos se encuentran culminados, mientras que otros aún no inician obras o permanecen con avances mínimos.
El mejoramiento y ampliación de los servicios de protección contra la erosión e inundaciones en la cuenca del río Rímac, la inversión de mayor monto de toda la cartera (S/ 1,610 millones), continúa en la etapa de elaboración del expediente técnico y no registra avance físico. A ello se suman proyectos como los de los ríos La Leche (3%) o Motupe (43.1%), ambos con la ejecución suspendida por problemas con el financiamiento.
El Gobierno entrante recibirá una cartera de inversiones estratégicas, pero con avances muy desiguales. A casi una década del FEN Costero de 2017, el país ya sabe dónde están sus puntos débiles y qué inversiones necesita para protegerse; el riesgo es que la próxima emergencia llegue antes que las obras.
[1] Tras los eventos del FEN costero 2017, se promulgó la Ley 30556 que, entre otras medidas extraordinarias, dispuso la creación de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), entidad encargada de liderar el proceso de recuperación. Esto mediante mecanismos extraordinarios como el esquema Gobierno a Gobierno, principalmente con el Reino Unido. Al término de su vigencia, las funciones y la cartera de proyectos de la ARCC fueron trasladadas a la nueva Autoridad Nacional de Infraestructura, adscrita a la Presidencia de Consejo de Ministros (PCM).