Sedapal: entre las tarifas más altas de la región con un desempeño rezagado
Sedapal es una empresa pública que se financia directamente por los hogares y las empresas. Sin embargo, está lejos de alcanzar la eficiencia, con retrocesos en la calidad del servicio que otorga en los últimos años. Y, aunque se encuentra rezagada frente a otras principales empresas prestadoras de servicios de agua en la región, es de las que más cobra.
De acuerdo con el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe), la continuidad del servicio de agua potable ascendió a 22 horas diarias durante 2025, ligeramente superior a los resultados de 2019 (21.4 horas). Sin embargo, entre ambos periodos la proporción de agua no facturada aumentó del 28.3% al 32% (+3.7 puntos porcentuales), lo que representa la proporción del volumen total que pierde al momento de la distribución por deficiencias en tuberías o medición, mientras que la cantidad de conexiones creadas disminuyó a más de la mitad. Lamentablemente, los resultados al segundo trimestre del presente año sugieren que persiste esa tendencia en dichos indicadores.

Esta falta de avance en mejorar los indicadores prestacionales aumenta el rezago que Sedapal reporta frente a las principales entidades prestadoras de servicio (EPS) de agua y saneamiento de América del Sur. De acuerdo con la Asociación de Entes Reguladores de Agua Potable y Saneamiento de las Américas (Aderasa), la principal EPS peruana, Sedapal (95.4%) reporta menos niveles de cobertura de agua que Aguas Andinas (100%), en Chile, y la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento de Quito (EPMAPS) (98.3%), en Ecuador. También está detrás de la Administración de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) (95.9%), de Uruguay.

Cabe resaltar que, entre las EPS evaluadas, solo EPMAPS de Ecuador (21.5 horas) y Sedapal (21.4 horas) no alcanzan una continuidad del servicio de agua de 24 horas diarias. Esta última alcanza el último puesto en dicha materia. Por ello, aunque en términos de la pérdida de agua despachada de Sedapal solo está peor que Aguas Andinas en Chile y EPMAPS en Ecuador, el resto de EPS evaluadas reportan una mayor calidad del servicio para los usuarios.
El problema no solo radica en la prestación de los servicios, sino que estas mismas ineficiencias también se traducen en mayores tarifas para los usuarios. Por ejemplo, Sedapal puede ajustar los precios que cobra ante la falta de liquidez o los gastos de mantenimiento que debe realizar en redes antiguas. Es decir, es posible que el agua no facturada y las demoras en ejecutar proyectos de inversión pendiente para mejorar las conexiones aumenten las tarifas.
Por esto, es importante también analizar la eficiencia tarifaria. Actualmente, Sedapal establece escalas diferenciadas entre el uso doméstico, comercial e industrial. De acuerdo con los estados financieros auditados de la entidad, la primera categoría consumió el 75.3% del agua y explicó el 55.2% de los ingresos recaudados; mientras que, en conjunto, las otras dos consumieron el 17.9% del volumen de agua generado y representaron el 35.6% de los ingresos. Es decir, las empresas están más expuestas a las ineficiencias, de manera que los problemas de Sedapal pueden limitar el desarrollo productivo del país.
¿Las tarifas de agua y saneamiento del Perú son elevadas?
Según un análisis de Aderasa, la tarifa media doméstica entre las 15 economías evaluadas de América Latina ascendió a US$ 1.2 para 15 m3 de consumo. El Perú registró la séptima tarifa doméstica más alta, con un valor idéntico al promedio regional. Los países con tarifas domésticas más caras fueron Uruguay, Belice, Costa Rica y Colombia, que superaron los US$ 2.
Sin embargo, el Perú destacó con la tercera tarifa comercial más elevada de la región para el consumo de agua potable y saneamiento, con US$ 3.8 para 15 m3, lo que supera la tarifa de Colombia (US$ 3.1), Argentina (US$ 2.1), Chile (US$ 1.2) y Ecuador (US$ 0.9). Esto sugiere que estamos cobrando más que aquellos países que ofrecen mejores servicios en cobertura de agua potable, como Chile y Ecuador, o continuidad del abastecimiento, como Argentina.

De acuerdo con el mismo estudio, existe una relación positiva entre el ingreso per cápita y las tarifas de agua potable. Es decir, en los países más desarrollados, se cobra más caro por este servicio. Sin embargo, al considerar el análisis, el Perú se encuentra por encima de la línea de tendencia, lo cual sugiere que cobra más por el servicio de agua potable que lo que harían otros países con el mismo nivel de desarrollo económico. Por el contrario, países como Chile, que se encuentran por debajo, presentan un sistema menos oneroso.
Es importante tener en cuenta que estos problemas de ineficiencia operativa no se limitan únicamente a Sedapal, sino que también están presentes en el resto de las empresas prestadoras de servicio del interior del país. Existen varias reformas pendientes, pero una solución previamente discutida fue la incorporación de operadores privados de gestión en las EPS acogidas al Régimen de Apoyo Transitorio (RAT), es decir, se buscaba que fueran administradas por operadores privados, sin perder su naturaleza pública, con el fin de profesionalizar su gestión. Sin embargo, ante la negativa de las propias empresas públicas, el Gobierno desistió de esta reforma.
Frente a este escenario, la alternativa viable no pasa por privatizar la propiedad del servicio, sino por promover asociaciones público-privadas para su gestión: propiedad pública, regulación estatal, pero administración privada profesional. Esta transición podría realizarse sin necesidad de elevar las tarifas, para lograr un modelo mixto capaz de elevar la calidad del servicio sin trasladar mayores costos a los usuarios.