Puertos peruanos ante una nueva etapa de inversión
La reciente puesta en marcha del sistema Shore Power en el Muelle Sur del Callao volvió a poner la modernización portuaria en agenda. Esta tecnología permite reducir el uso de los motores auxiliares de los buques mientras permanecen atracados. La iniciativa coincide con una nueva etapa de inversiones en los principales terminales del país.
A junio de 2026, los nueve terminales portuarios concesionados acumularon US$ 2,379 millones en inversiones ejecutadas, equivalentes al 51.3% de compromisos por US$ 4,640 millones, según cifras de Ositrán. A ello se suma Chancay, terminal privado de uso público cuya primera etapa demandó más de US$ 1,400 millones. Este avance, sin embargo, debe leerse junto con las obras que vienen, pues varias concesiones han entrado en nuevas etapas de modernización.
Durante el primer semestre se ejecutaron US$ 8.4 millones adicionales. El avance fue liderado por APM Terminals, con US$ 4.1 millones, seguido por Paita, con US$ 2.3 millones; DP World, con US$ 0.9 millones; Salaverry, con US$ 0.7 millones, y Paracas, con cerca de US$ 0.3 millones.
En Paita, Paracas y Salaverry, las inversiones del semestre se concentraron en mejoras específicas y en preparar nuevas intervenciones. Según sus respectivos Planes de Negocios 2026, Paita contempla ampliar las conexiones para contenedores refrigerados, realizar el dragado de la zona de maniobras y atraque y reforzar la infraestructura del terminal, mientras que Paracas prevé incorporar una grúa pórtico, tres grúas de patio y una faja transportadora.
En Salaverry, además de las inversiones ejecutadas en el semestre, el concesionario presentó recientemente ante Senace un informe técnico sustentatorio que plantea nueve modificaciones para ampliar la capacidad operativa y diversificar las cargas atendidas. Cuatro de estos componentes requieren obras por US$ 2.87 millones, incluido IGV, mientras que los otros cinco corresponden a cambios operativos que aprovecharían la infraestructura existente.
En Matarani, la Adenda N.° 5 abrió un nuevo ciclo de expansión al incorporar US$ 598.6 millones, sin IGV, en nuevos compromisos de inversión. De ese monto, US$ 331.6 millones corresponden a mejoras obligatorias y US$ 267 millones a inversiones eventuales sujetas a gatillos. La primera etapa contempla el nuevo Muelle G, un rompeolas sur, mayor espacio para contenedores, nuevas grúas y conexiones para carga refrigerada. Posteriormente, se prevé profundizar el calado y reparar los muelles A, B y C.
El Muelle Norte del Callao concentra otro de los principales frentes de expansión portuaria. En junio último, APM Terminals inició la etapa 3B, que contempla inversiones por aproximadamente US$ 575 millones durante los próximos cuatro años, distribuidas en dos fases. La primera comprende la construcción del nuevo Muelle 5C, la incorporación de tres grúas MalaccaMax y equipos auxiliares para contenedores, así como una nueva puerta para carga general con 16 carriles. La segunda estará orientada a ampliar la capacidad para carga general mediante la construcción de tres nuevos muelles.
DP World, por su parte, ya ejecutó prácticamente la totalidad de su compromiso de inversión vigente. Su última gran ampliación, el Muelle Bicentenario, extendió el frente de atraque hasta 1,050 metros, incorporó nuevas áreas de almacenamiento y elevó la capacidad anual del terminal hasta 2.7 millones de TEU. A ello se suma ahora el sistema Shore Power, que muestra cómo la inversión portuaria puede incorporar tecnología y sostenibilidad.
El siguiente salto podría venir de la nueva adenda propuesta por DP World, que contempla una inversión referencial de US$ 1,245 millones, para desarrollar las fases 3, 4 y 5. En particular, la fase 3 comprende inversiones en infraestructura logística y vial fuera del área de concesión, incluido el Antepuerto del Callao y obras en las vías de acceso asociadas. A su vez, las fases 4 y 5 apuntan a un nuevo ciclo de modernización y expansión del terminal. Mientras la fase 4 se centra en la renovación progresiva del equipamiento, la fase 5 incorpora nuevas obras e infraestructura para elevar la capacidad operativa, mejorar la productividad y acompañar el crecimiento proyectado de la demanda.
La experiencia portuaria peruana evidencia la relevancia de la inversión privada, independientemente de que provenga de capital nacional o extranjero, para ampliar capacidad, incorporar tecnología y acompañar el crecimiento del comercio exterior. En ese sentido, además de asegurar la ejecución oportuna de los proyectos ya comprometidos, corresponde avanzar con celeridad en la evaluación técnica y contractual de la nueva adenda de DP World. Si este análisis confirma que la propuesta genera beneficios para el país y resulta consistente con el marco aplicable, su aprobación permitiría dar continuidad a las inversiones en el Callao, anticiparse al crecimiento de la demanda y fortalecer la competitividad logística del país.