Salario promedio en el sector informal es S/ 2,000 menos que en el formal
El salario promedio a nivel nacional mantiene una tendencia creciente en los últimos años. En 2025 aumentó en S/ 121 (+6.9%), pero evidencia una marcada diferencia entre el sector formal e informal. El primero fue de S/ 3,233, con un aumento de S/ 193 (+6.3%), mientras que el segundo fue de S/ 1,226, con un aumento de S/ 61 (+5.2%).
Así, un trabajador informal percibe, en promedio, un 37.9% de lo que gana un trabajador formal, con una brecha de S/ 2,007 al mes, lo que evidencia un aumento del 7% con respecto a 2024. El sector informal concentra el 70.2% de los trabajadores del país, según cifras del INEI, lo que significa que la mayoría de la fuerza laboral se concentra en el segmento de menor remuneración.

Si bien el salario promedio nacional crece, este progreso no se refleja con la misma magnitud al interior del país. Las dinámicas departamentales son diferentes, debido a que, mientras en algunos se registran alzas salariales significativas, otros experimentaron estancamiento o, peor aún, caídas.
Moquegua destaca como el departamento con mayor crecimiento salarial, con un salario promedio de S/ 2,525 (+S/ 404; +19%), debido principalmente al auge del sector minero e hidrocarburos, cuyo salario promedio alcanzó los S/ 10,294 (S/ 3,350 más que en 2024). Asimismo, se observan mejoras en el salario promedio del sector de distribución de electricidad, gas y agua (S/ 3,525; +S/ 1,660). Cabe resaltar que, junto con el alza salarial, el empleo agregado también creció un 7.4%, según estimaciones de la EPEN, combinando así mayor remuneración y mayor número de puestos de trabajo, un escenario poco frecuente en el mapa departamental del Perú.

El segundo mayor crecimiento (+S/ 254; +14%) lo registró Madre de Dios, con un salario promedio de S/ 2,090. Los sectores que más contribuyeron fueron la construcción (S/ 2,172; +S/ 417), predominante en el segmento informal, y el comercio (S/ 2,004; +S/ 263), en mayor parte formalizado. El dinamismo en la construcción destaca en un departamento donde la economía informal e ilegal tiene fuerte presencia, puesto que la expansión de infraestructura en zonas de minería no regulada es un fenómeno documentado. Según la organización Conservación Amazónica (ACCA), en estas zonas, los flujos de capital de origen ilícito pueden sostener actividad real, aunque son de carácter frágil y no sostenible.
Pasco sufrió la mayor caída (−S/ 71; −5%), con un salario promedio de S/ 1,337. El factor determinante fue la crisis del sector minero, ya que, de acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), la producción minera encadenó once meses consecutivos de resultados negativos, con caídas en el cobre (−27.1%), la plata (−12.7%) y el zinc (−7.6%). Dado que la minería formal concentra los empleos de mayor remuneración, su contracción arrastra inevitablemente el promedio salarial del departamento.
Huancavelica también sufrió una caída (-S/ 67; −5%), con un salario promedio de S/ 1,230. El BCRP reportó retrocesos en la producción minera, particularmente de la Compañía Minera Kolpa, principal empleador formal del departamento. A este choque minero se sumó una campaña agropecuaria debilitada entre enero y julio de 2025. La producción agrícola cayó un 5%, lo que afectó cultivos como papa, alfalfa y maíz, que proveen ingresos al segmento informal rural.
Por otro lado, se evidencia un estancamiento salarial en departamentos como Huánuco y Piura. Ambos habían registrado caídas en sus salarios promedio en 2024 y no lograron una recuperación este año. En Huánuco, mientras que el salario promedio en sectores como pesca, minería e hidrocarburos, construcción y otros servicios, lograron recuperarse en este último año, en electricidad, manufactura, alojamiento, retrocedieron. En Piura, el salario promedio se recuperó en los sectores agropecuario, minería e hidrocarburos, electricidad, administración y otros servicios), mientras que retrocedió en pesca, comercio y manufactura.
Un indicador clave para evaluar la profundidad de las distancias entre los salarios por sectores es la proporción del ingreso informal respecto del formal. En el último año, el salario promedio informal representó un 37.9% del formal. En 12 de 24 departamentos, la ratio fue mayor al promedio nacional, siendo la de mayor distancia Madre de Dios (54.7%), con un salario promedio en el sector formal de S/ 3,089 y de S/ 1,690 en el informal. Dicho resultado reflejaría la elevada informalidad estructural del departamento más que un aumento en productividad.

La informalidad en el Perú es consecuencia de un marco normativo que sobrecarga al sector formal y de servicios públicos deficientes, lo que genera círculos viciosos de baja inversión y escasa acumulación de capital humano, según el BCRP. En 2018, la productividad laboral formal ascendía a S/ 74,039 anuales, mientras que la informal llegaba solo a S/ 14,221 (ver Semanario 1101). El sector informal representó apenas el 19% del PBI, pero concentró más de la mitad del empleo.
Los datos salariales de 2025 muestran que el Perú crece, pero con diferencias a nivel departamental. Los departamentos más dinámicos lo son por razones sectoriales muy específicas, mientras los que retroceden lo hacen por su vulnerabilidad a choques en sectores extractivos. La informalidad sigue pesando sobre la mayoría de los trabajadores en ambos extremos, y esto limita que el crecimiento económico se traduzca en bienestar generalizado. Para mejorar las condiciones, necesitamos mejoras en productividad, con educación, tecnología e inversión en infraestructura que conecte a los departamentos más rezagados.