Competitividad, Economía, Laboral, Productividad

Productividad laboral peruana entre las más bajas de la región

14/08/2026 | Por: ComexPerú / Semanario 1315 / Actualidad
Productividad laboral peruana entre las más bajas de la región

De acuerdo con estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Perú se posiciona en el puesto 24 de 31 economías evaluadas en el ranking de productividad laboral de América Latina y el Caribe. Con una mejora en la productividad de apenas el 3.1% entre 2023 y 2025, continúa reportando un valor que representa menos de la mitad de la productividad por trabajador de Chile y Argentina. Esta situación nos impide alcanzarlos en mejoras salariales y beneficios laborales similares. 

En el Perú, la productividad laboral anual[1] ascendió a US$ 30,212 por trabajador, con lo que se ubicó entre las más bajas de la región América Latina y el Caribe, incluso superada por la de Venezuela (US$ 31,317). Esta cifra se situó por detrás de países vecinos miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), a la cual nuestro país aspira a formar parte, entre los cuales destacan Chile (US$ 65,064; el séptimo más productivo de la región), Costa Rica (US$ 63,396; noveno), México (US$ 48,498; décimo cuarto) y Colombia (US$ 40,311; décimo noveno). 

Cabe resaltar que el líder de la región fue Guyana (US$ 224,358), debido al masivo y reciente incremento en la producción de petróleo, que generó un crecimiento promedio anual del PBI real del 47% entre 2022 y 2024, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esto motivó que duplicara su nivel de productividad en el mismo periodo, debido a que la generación de empleo no ha respondido en la misma magnitud. 

Con excepción de Guyana, ninguna economía de la región tuvo una expansión de dos dígitos en sus niveles de productividad laboral entre 2023 y 2025, según estimaciones de la OIT. El crecimiento promedio de América Latina y el Caribe se situó en un 2%. El Perú registró un incremento del 3.1% y destacó como la undécima economía que más mejoró en términos de productividad durante dicho periodo. Esta situación le permitió escalar una posición respecto del ranking previo y superar a Ecuador, que descendió del puesto 23 al 25. 

Mejorar la productividad laboral es fundamental debido a que representa uno de los principales determinantes para el crecimiento sostenido de los salarios reales y la mayor generación de empleos de calidad, según la OIT. En el Perú, esto continúa siendo una tarea pendiente, lo que limita el crecimiento potencial de la economía, según la OCDE. Por ello, también es necesario analizar la productividad total de los factores que, más allá de la producción promedio por trabajador, permite determinar cuánto del crecimiento de la producción proviene de una mayor eficiencia en el uso conjunto de trabajo y capital, y no simplemente de utilizar más trabajadores o invertir más recursos.   

¿Verdaderamente somos más productivos?

Mientras que la productividad laboral puede aumentar por un mayor uso de capital, infraestructura y tecnología, la multifactorial solo se incrementa si existen verdaderas mejoras en la eficiencia de cómo se combinan y utilizan los recursos productivos. Lamentablemente, en vez de mejorar, el Perú habría retrocedido en los últimos años al situarse por detrás de los resultados de América Latina, según estimaciones de The Conference Board, uno de los think tanks más influyentes a nivel global. 

De acuerdo con la entidad, en el Perú, la productividad total de los factores acumuló un crecimiento promedio anual negativo entre 2011 y 2019. Esta situación se agravó con la pandemia, tras una contracción del 4.8% en 2020, y continuó deteriorándose durante los años posteriores, pese a una recuperación parcial en 2021. Las mejoras recientes han sido mínimas, lo que evidencia un desempeño prácticamente estancado y menos favorable que el de América Latina, donde la pandemia generó menos estragos y la recuperación ha sido más pronunciada. 

Anteriormente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) había reconocido que el crecimiento del PBI real peruano se sustentó mayoritariamente por la inversión en capital, con una contribución menor del empleo, y que la contracción de la productividad restó crecimiento entre 2012 y 2022. La misma investigación reconoce que el estancamiento de la productividad estaría asociado, entre otros factores, a las barreras normativas de ingreso al mercado y crecimiento de las empresas. Inclusive, identificó distorsiones generadas por la regulación laboral y tributaria, con énfasis en el Decreto Legislativo N.° 892, que regula la participación de utilidades, pero establece un mínimo de trabajadores para su aplicación, y el exceso de múltiples regímenes tributarios. 

En resumen, mientras la productividad laboral crece mínimamente, favorecida en parte por una mayor inversión de las empresas en capital, equipamiento y tecnología, la productividad total de los factores mantiene un desempeño débil. Lo mismo ocurre en América Latina y el Caribe, aunque en menor magnitud. El estancamiento peruano estaría asociado, entre otros motivos, a normas que generan distorsiones en el crecimiento empresarial y la creación de empleos formales. 

Por ello es positivo el anuncio reciente del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de reducir la cantidad de regímenes tributarios existentes, como el Régimen Especial de Renta, que distorsiona y complejiza el cumplimiento. También resulta necesaria la revisión de los costos laborales, debido a que el Perú es uno de los países más caros de la región para contratar, lo que limita la expansión del empleo formal (ver Semanario 1296). 

Sin embargo, preocupa el incremento del sueldo mínimo, ya que no encuentra sustento en una mejora equivalente de la productividad. De esta manera, eleva el costo de contratación por encima de las ganancias de productividad y genera una mayor barrera para la creación de empleo formal, especialmente en un escenario económico adverso por la presencia del fenómeno de El Niño.


[1] Se considera la medición de la OIT, que define la productividad laboral como el PBI real por trabajador. Los valores se expresan en dólares internacionales ajustados por paridad de poder adquisitivo (PPA), que considera las diferencias de precios entre países y permite comparar cuánto representa realmente la producción en cada economía.

Compártelo en redes sociales: