Infraestructura, Inversión Pública, Gobiernos subnacionales

Problemas de ejecución en obras paralizadas con presupuesto en 2026

25/09/2026 | Por: ComexPerú / Semanario 1321 / Actualidad
Problemas de ejecución en obras paralizadas con presupuesto en 2026

Más de la mitad de las obras públicas paralizadas a nivel departamental y cerca de una cuarta parte de las locales cuentan con presupuesto asignado para 2026. ¿Cuánto del saldo pendiente puede financiarse y qué obstáculos continúan frenando su ejecución? 

El costo de las obras públicas paralizadas en el Perú ha ido en aumento en los últimos años (ver Semanario 1299), en especial cuando se trata de proyectos de Gobiernos regionales (GORE) y locales. Aproximadamente, S/ 23,090 millones están comprometidos en la inversión de proyectos a nivel regional y local[1], según el Informe de Obras Paralizadas en el Territorio Nacional a junio de 2026, elaborado por la Contraloría General de la República (CGR). 

Según el informe, existen 323 obras públicas paralizadas que corresponden a los GORE, cuyo saldo de inversión conjunto asciende a más de S/ 4,202 millones. De este grupo, 168 obras han recibido presupuesto para este año. Sin embargo, a la mayoría de los proyectos que cuentan con presupuesto les falta ejecutar más del 43% del saldo de inversión que les corresponde.

El GORE de Áncash concentró la mayor cantidad de obras paralizadas con presupuesto, con 27 obras (S/ 282 millones). A este le siguieron Arequipa (15 obras; S/ 1,671 millones), Cajamarca (11 obras; S/ 811 millones) y Cusco (11 obras; S/ 284 millones). 

Respecto al nivel local, según la CGR, existen 1543 obras paralizadas y a 367 se les asignó presupuesto este año. Similar al caso regional, aproximadamente el 56% del saldo de inversión está pendiente de ejecutar. 

Cusco es el caso más llamativo, pues cuenta con 73 obras en la lista a nivel local valorizadas en más de S/ 550 millones. También figuran Ayacucho (28 obras; S/ 77 millones), Puno (26 obras; S/ 795 millones), Cajamarca (21 obras; S/ 344 millones) y Piura (21 obras; S/ 207 millones). 

La diferencia nos permite evidenciar que el problema al que se enfrentan no es el mismo. Los GORE se enfrentan a menos obras, pero estas suelen ser de mayor escala. En cambio, los Gobiernos locales sí tienen una dispersión mayor en cuanto a proyectos. Y esta misma diferencia se explica en las causas. 

Principales causas de paralización

En conjunto, estas asignaciones representan apenas un 22.9% y un 23.8% del saldo de inversión pendiente en los GORE y Gobiernos locales, respectivamente. En la mayoría de las regiones, el presupuesto asignado para las obras públicas paralizadas que cuentan con un avance mayor al 90%, de acuerdo con la CGR, no cubre el saldo de inversión que se necesitaría para concluirlas y afecta a la población que pueden ver una obra culminada casi en su totalidad, pero por distintos motivos no podrán verse beneficiados de esta hasta, probablemente, la próxima gestión. 

A nivel regional, la principal causa de paralización es el incumplimiento de contrato. En el artículo 68 de la Ley N.° 32069 se mencionan distintos motivos para la resolución del contrato como casos fortuitos o de fuerza mayor, incumplimiento de obligaciones, incumplimiento de la cláusula anticorrupción, entre otros aspectos que pueden ser atribuidos tanto al contratista como a la entidad. 

La deficiencia en el expediente técnico es el segundo motivo más común por el cual las obras públicas se paralizan. En Piura, problemas en el expediente técnico significaron ampliaciones de plazo para la obra, mientras que en La Libertad no se consideraron interferencias a servicios ya existentes. 

La falta de recursos financieros y liquidez es la principal causa de obras paralizadas a nivel local. En la mayoría de los casos, esto significa quedarse sin los recursos suficientes para continuar las obras. Estos hechos responderían a la baja calidad de expedientes técnicos que conllevan a sobrecostos o falta de personal especializado en los Gobiernos locales, así como también el incumplimiento de la planificación acordada. 

De cara a las próximas administraciones, regionales y locales, vendría bien buscar la viabilidad de proyectos entrampados, con expedientes aprobados o ejecuciones en curso. El borrón y cuenta nueva posterga, aún más, los servicios de calidad para la ciudadanía.

El análisis muestra entonces dos problemas distintos. Primero, una proporción significativa de estas obras de Gobiernos subnacionales no cuenta con presupuesto durante el año. Segundo, incluso entre aquellas que sí tienen presupuesto, la asignación puede ser pequeña frente al saldo pendiente o permanecer sin ejecutarse debido a otras restricciones. 

Por ello, evaluar la respuesta del Estado frente a las obras paralizadas requiere ir más allá de contar cuántas recibieron presupuesto. También debería observarse cuánto del saldo pendiente de obras se cubre y cuánto del presupuesto efectivamente se está ejecutando. En esa línea, una política orientada a destrabar obras no debería limitarse a incorporar nuevos recursos presupuestales, sino identificar aquellas obras que presentan mayores posibilidades de culminación, resolver oportunamente las controversias contractuales y corregir los problemas técnicos que impiden continuar su ejecución.


[1] S/ 11,916 millones en inversión asignadas a municipalidades y S/ 11,174 millones en los Gobiernos regionales.

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