Competitividad, Economía, Institucionalidad

Liderazgos que consolidan y proyectan

17/04/2026 | Por: Jaime Dupuy / Semanario 1299 / Editorial
Liderazgos que consolidan y proyectan

El reciente relevo en la presidencia de ComexPerú marca un punto de continuidad y, al mismo tiempo, de renovación institucional. La gestión de Alonso Rey deja una vara alta. Bajo su liderazgo, el gremio no solo ha consolidado su posicionamiento como referente técnico en el debate económico nacional, sino que ha fortalecido su rol como articulador de propuestas orientadas a mejorar la competitividad del país. 

Este avance no es menor. ComexPerú ha evolucionado de ser un gremio centrado en el comercio exterior a convertirse en un actor clave en la discusión de políticas públicas transversales, con una agenda que abarca desde la simplificación regulatoria hasta la promoción de la inversión privada y la formalización. Esa transición ha sido posible gracias a una conducción clara, basada en evidencia y con una visión estratégica de largo plazo, consistente con el propósito institucional de contribuir al desarrollo del país. 

Corresponde, por tanto, reconocer la gestión de Alonso no solo por sus resultados, sino por haber reafirmado una forma de hacer gremio: técnica, propositiva e independiente. 

En este contexto, el retorno de Enrique Gubbins a la presidencia de ComexPerú —tras su paso por el cargo a inicios de los años 2000— representa una oportunidad relevante. Su trayectoria está estrechamente vinculada al proceso de internacionalización del Perú y el posicionamiento del sector empresarial en espacios globales. Destaca, en particular, su rol en la incorporación de ComexPerú al Consejo Consultivo Empresarial del APEC (ABAC), un hito que permitió al gremio proyectar su influencia más allá del ámbito local. 

Hoy, el contexto es distinto. El Perú ya es una economía abierta al mundo, con una extensa red de acuerdos comerciales que ha permitido diversificar mercados y consolidar nuestra oferta exportable. Sin embargo, el desafío actual no está solo en abrir más mercados, sino en aprovechar plenamente los existentes. 

Esto exige una agenda clara de competitividad interna. Persisten brechas significativas en infraestructura, calidad regulatoria, capital humano y eficiencia del Estado que limitan la capacidad de las empresas —especialmente de las micro y pequeñas— para integrarse a las cadenas globales de valor. La apertura comercial, sin un entorno interno adecuado, pierde eficacia. 

En ese sentido, tenemos la responsabilidad de impulsar reformas que faciliten la actividad empresarial, reduzcan costos innecesarios y promuevan la formalización. Esto implica avanzar en simplificación administrativa, mejorar la calidad del gasto público, fortalecer la institucionalidad y promover un entorno predecible para la inversión. 

El reto es claro: pasar de una economía abierta en el papel a una economía competitiva en la práctica. 

La transición en la presidencia de ComexPerú no supone un cambio de rumbo, sino una reafirmación de sus principios. Con una base sólida construida en los últimos años y un liderazgo con experiencia y visión, el gremio está en posición de seguir contribuyendo activamente al desarrollo económico del país. El momento exige continuidad en lo avanzado y decisión para abordar lo pendiente.

Compártelo en redes sociales: