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La anchoveta peruana y el equilibrio entre sostenibilidad y desarrollo

24/04/2026 | Por: ComexPerú / Semanario 1300 / Actualidad
La anchoveta peruana y el equilibrio entre sostenibilidad y desarrollo

La temporada de pesca de anchoveta ya comenzó en el Perú ¿Qué condiciones marcan su inicio y cuál es la relevancia del sector pesquero para el país? 

El pasado 9 de abril se inició la primera temporada de pesca de anchoveta para consumo humano indirecto[1] (CHI) en la zona norte-centro del país, aprobada por el Ministerio de la Producción (Produce) mediante la Resolución Ministerial 00085-2026-PRODUCE. Esta decisión se respalda en el criterio técnico del Instituto del Mar del Perú[2] (Imarpe), el cual determina y recomienda un nivel de captura permisible adecuado, así como el inicio y la duración óptimos para la temporada en cuestión, con el fin de asegurar la explotación sostenible del recurso. 

Sobre la explotación del recurso, esta se desarrolla en dos ámbitos geográficos a nivel nacional: zona norte-centro —considerada como una sola—, que abarca desde Tumbes hasta Ica; y zona sur, que comprende el área marítima de Arequipa, Moquegua y Tacna. En la primera zona, las temporadas suelen desarrollarse en los periodos abril-julio y noviembre-enero; mientras que en la segunda se concentran, de forma referencial, entre enero-marzo y julio-septiembre. 

Para esta temporada, el límite máximo total de captura permisible (LMTCP) se ubica en 1.9 millones de toneladas (t), lo que representa un 36% menos que en la primera temporada del año anterior. Este hecho responde directamente a la reducción de la biomasa acústica del stock norte-centro de la anchoveta (indicador de la disponibilidad del recurso pesquero), que alcanzó las 7.1 millones de toneladas, un 35% menos que en el verano de 2025 y un 17% menor al promedio registrado entre 1996 y 2025. 

La reducción del recurso disponible responde principalmente a una normalización tras el pico de biomasa registrado para la misma temporada del año anterior —que alcanzó dicho nivel por la reversión de los efectos del fenómeno El Niño (FEN) Costero de 2023. A esto se le sumaron condiciones climatológicas correspondientes a un FEN Costero de magnitud débil desde fines de febrero y actualmente en curso, que se asocian con una menor actividad reproductiva y una disminución de las reservas energéticas del recurso. Finalmente, condiciones oceanográficas menos favorables incrementaron el porcentaje de individuos juveniles de menor peso[3] y generaron cambios en la distribución y concentración del stock

Con información del Imarpe al 22 de abril, y tras haber transcurrido 12 días de la temporada actual, se registra un desembarque de 308,410 t, equivalente al 16.1% del LMTCP establecido. El desembarque se concentra principalmente en los puertos históricamente predominantes, encabezados por el Callao, con 75,349 toneladas (24.4% del total capturado a la fecha), seguido por Chicama (La Libertad), con 70,822 t (23%). En contraste, Chimbote (Áncash) —otro gigante habitual del sector— inicia la temporada con apenas 9,170 t, rezagado por la alta presencia de juveniles y oleajes anómalos en la zona. 

Por otro lado, se observa un incremento en la participación de los puertos ubicados más al sur, particularmente los de Tambo de Mora y Pisco, ambos ubicados en Ica. En conjunto, estos alcanzaron las 74,173 t, lo que explica el 24.1% del total a la fecha. 

Relevancia del sector pesquero en el Perú

Como se mencionó, el Perú se posiciona como el principal exportador mundial tanto de harina como de aceite de pescado. En el caso de la harina, registró US$ 1,857 millones en 2025, un incremento del 15.1% con relación al año previo; mientras que el aceite alcanzó US$ 517 millones y mantiene el liderazgo global pese a una contracción interanual del 23.4%, según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). 

A pesar de esto, usualmente se pasa por alto al sector, debido a su baja participación en el producto bruto interno (PBI), apenas del 0.4% en 2025, según el BCRP. Por otro lado, si se considera el rubro manufacturero de productos pesqueros para CHD y CHI, esta participación ascendería a aproximadamente el 1.8%, según estimaciones a partir de información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). 

Además de su aporte productivo, el sector contribuye con la generación de ingresos tanto para los hogares como para el Estado. Según Produce, el sector sostiene alrededor de 93,000 empleos directos y 308,000 indirectos a través de encadenamientos productivos. Asimismo, aportó S/ 1,204 millones por impuestos internos —considerando las actividades de extracción y manufactura—, equivalentes al 0.5% de la recaudación total de la Sunat. 

El sector pesquero peruano ha recibido reconocimiento internacional por su enfoque basado en evidencia científica y gestión sostenible, como lo destaca la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD, por sus siglas en inglés). Este posicionamiento no solo valida las políticas implementadas, sino que refuerza la necesidad de preservar estos estándares con el fin de asegurar la disponibilidad del recurso para las futuras generaciones.


[1] Informe correspondiente al oficio 0507-2026-IMARPE/PE: Situación del Stock Norte-Centro de la Anchoveta Peruana (Engraulis ringens) al 23 de marzo y perspectivas de explotación para la primera temporada de pesca de 2026.

[2] El consumo humano directo (CHD) comprende pescado fresco, congelado, enlatado y curado; mientras que el consumo humano indirecto (CHI) se destina a la producción de harina y aceite de pescado, utilizados en la elaboración de alimentos balanceados para las actividades ganadera y acuícola.

[3] Peces que aún no alcanzaron su talla mínima de reproducción y cuya captura excesiva amenaza la sostenibilidad del recurso.

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