Hortalizas y frutas procesadas: más valor agregado para la oferta agroexportadora
Las hortalizas y frutas procesadas[1] conforman una oferta exportable que crece, se diversifica y gana presencia en más mercados.
Las agroexportaciones peruanas están compuestas por una amplia gama de productos que contribuyen a su crecimiento; entre ellos, las hortalizas y las frutas procesadas. Esta categoría comprende diversas presentaciones, como conservas, confitería, snacks y jugos. En 2025, estos envíos representaron el 6.1% del total de las exportaciones agrícolas al mundo, según cifras de la Sunat.
En las últimas dos décadas, las exportaciones de hortalizas y frutas procesadas pasaron de US$ 105 millones en 2000 a US$ 893 millones en 2025, es decir, se multiplicaron por ocho durante este periodo.

Al inicio del milenio, la oferta exportable de esta categoría estuvo liderada por los espárragos en conserva, con envíos por US$ 81.5 millones, equivalentes al 77.8% del total exportado al mundo. Junto con ellos, los palmitos en conserva (US$ 3.2 millones), la pasta de tomate (US$ 3.2 millones) y el jugo de maracuyá (US$ 3.1 millones) figuraron entre los principales productos de exportación.
Actualmente, esta categoría presenta una mayor diversificación. Las alcachofas en conserva fueron el principal producto exportado en 2025, con un valor de US$ 126 millones. A ello se suma una mayor presencia de productos del género Capsicum, como el pimiento piquillo y el pimiento morrón, con envíos por US$ 90.4 millones y US$ 36.6 millones, respectivamente. También destacaron las aceitunas en conserva (US$ 70 millones) y la pulpa de mango (US$ 18.5 millones).
Cabe destacar, además, los recientes envíos de piña en almíbar y de jugo de naranja congelado. Las exportaciones de piña en este tipo de presentación sumaron US$ 32.6 millones en 2025 y provinieron casi en su totalidad de Ica. Por su parte, las exportaciones de jugo de naranja congelado alcanzaron los US$ 24.6 millones, con despachos principalmente desde Junín, que concentró el 61% del total.
En cuanto a los destinos, las exportaciones de hortalizas y frutas procesadas llegaron a más de 70 países en 2025. EE. UU. se ubicó como el principal mercado de exportación, al concentrar el 43.8% de los envíos al mundo. Las exportaciones sumaron US$ 391 millones, un 20.1% más que en 2024. Entre los principales productos, destacaron las hortalizas en conserva, con US$ 107 millones y un crecimiento interanual del 30.8%; las alcachofas, con US$ 64.3 millones (+0.4%), y las piñas en almíbar, con US$ 32.9 millones (+106%).

España se posicionó como el principal destino europeo, con envíos por US$ 182 millones en 2025 y un crecimiento interanual del 26.9%. Las presentaciones en conserva de pimiento piquillo, alcachofas y espárragos concentraron el 87.3% de los envíos a dicho mercado. Asimismo, destacaron los despachos hacia Países Bajos y Francia, con US$ 58.3 millones y US$ 35.3 millones, respectivamente.
En Sudamérica, Brasil destacó como el principal mercado de exportación, con envíos por US$ 49.8 millones en 2025, más del doble de lo registrado en 2024 (US$ 23.8 millones). Las aceitunas en conserva representaron el 95.3% de los envíos al mercado brasileño. Por su parte, las exportaciones hacia Chile sumaron US$ 23.4 millones, con un crecimiento del 22.8%, mientras que Colombia registró embarques por US$ 12.1 millones (+6.7%).
Sin embargo, en el primer semestre de 2026, las exportaciones de hortalizas y frutas procesadas registraron una caída del 5.4%. Los envíos sumaron US$ 342 millones, frente a los US$ 362 millones exportados en el mismo periodo de 2025. Los principales productos también presentaron resultados negativos: las conservas de alcachofas cayeron un 8.8%; los espárragos, un 28.9%; y el pimiento piquillo, un 10%. Este retroceso respondió principalmente a menores volúmenes de exportación.
Las hortalizas y las frutas procesadas muestran cómo el país avanza hacia una oferta agrícola con mayor valor agregado y diversificación. No obstante, este segmento tampoco está aislado de los factores externos: los cambios arancelarios elevan los costos y restan competitividad en los mercados de destino, mientras que los eventos climáticos afectan la disponibilidad y el costo de las materias primas. El reto será generar las condiciones necesarias para que esta industria sostenga su competitividad, enfrente un entorno externo más desafiante y continúe abriendo espacios para la oferta agroexportadora peruana.
[1] Comprende los productos del capítulo 20 del arancel de aduanas 2022.