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Expectativas de contratación formal ¿cómo influye el proceso electoral?

06/02/2026 | Por: ComexPerú / Semanario 1290 / Economía
Expectativas de contratación formal ¿cómo influye el proceso electoral?

Pese a la incertidumbre sobre la contienda electoral, en los últimos meses existe una tendencia al alza en la expectativa empresarial sobre la economía y el desempeño del negocio a 12 meses. Sin embargo, la intención de contratar personal muestra una ralentización y estancamiento, debido a una mayor cautela operacional que deriva de la rigidez del mercado laboral. Por esto, las promesas y propuestas determinarán cuánto empleo adicional se cree este año. 

Mensualmente, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) encuesta al sector empresarial sobre su perspectiva a 12 meses en múltiples indicadores. En la última edición, correspondiente a enero del presente año, resalta la desconexión entre variables relacionadas: el crecimiento económico (+6.6 puntos respecto a enero del año pasado) y la situación de la propia empresa (+3.3 puntos) continúan aumentando, mientras que la contratación de personal (+0.1 puntos) reporta un mínimo progreso, casi invariante. Esta ascendió a 62.9 puntos, tras haberse contraído en noviembre y diciembre. 

La tendencia sugiere un mayor optimismo a partir de las respuestas de julio del año pasado, correspondiente a las expectativas para julio del presente. Es decir, el sector empresarial espera un mejor desempeño económico durante la próxima gestión del Gobierno, pero mantiene una percepción invariante con respecto a la contratación de personal. A nivel sectorial, la situación se agrava en minería e hidrocarburos (-8 puntos en expectativa de contratar entre enero de 2025 y 2026) y servicios (-4.6 puntos), pese a que un mayor número de empresarios esperan condiciones económicas más favorables. 

De la misma manera, estimaciones oficiales del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo también apuntan a una menor contratación formal en relación con el año pasado. Los resultados de la Encuesta de Demanda Ocupacional proyectaban 470,000 puestos de trabajo adicionales (112,948 permanentes, el resto temporal) para 2025. Para 2026, se esperan 425,625 adicionales (89,325 permanentes). 

Esta respuesta se fundamenta en el riesgo regulatorio, que se agrava por la irreversibilidad de los costos laborales. En diversas ocasiones, nuestro país ha sido identificado como uno con las mayores limitaciones para contratar y despedir trabajadores. Por ello mismo, las expectativas de contratación del sector empresarial son más sensibles ante propuestas percibidas como negativas. Debido a la elevada rigidez del mercado laboral, la única manera de mitigar riesgos es evitando contratar. 

¿Qué amenaza la contratación formal?

Medidas en materia laboral están presentes en la mayoría de los planes de gobierno. Pese al consenso sobre la urgencia de resolver la elevada informalidad y los bajos ingresos que ella genera, las iniciativas son de diversa índole. Lamentablemente, muchas de ellas no corrigen los verdaderos motivos que originan ambos problemas. 

Entre los más nocivos para la contratación formal destaca el incremento del sueldo mínimo sin consenso técnico previo. Entre los partidos y candidatos que han propuesto iniciativas relacionadas figuran los siguientes: 

  • César Acuña (Alianza para el Progreso): incrementarlo a S/ 2,000.

  • Ronald Atencio (Alianza Electoral Venceremos): alcanzar la canasta básica familiar (S/ 1,816).

  • Fiorella Morinelli (Fuerza y Libertad): incremento real acumulado de hasta un 30% al 2031, aproximadamente superior a S/ 1,500.

  • Waldemar Cerrón, aspirante al senado con el número 1 (Perú Libre): iniciativa para que ascienda al 30% de una unidad impositiva tributaria (UIT), equivalente a S/ 1,605 este año. 

Medidas como estas suponen un incremento en los costos de contratación, en un mercado laboral que actualmente no genera suficientes oportunidades de empleo formal. Así, tendrían un impacto negativo inmediato en la intención de contratar. Cabe resaltar que Roberto Chiabra (Alianza Electoral Unidad Nacional) y Enrique Valderrama (APRA) proponen la toma de decisiones técnicas a través de un Consejo Nacional del Trabajo y Promoción del Empleo (CNTPE) más activo, en vez de establecer una cifra arbitraria sin previo debate. 

Por otro lado, una medida común entre los candidatos es la de establecer incentivos tributarios o subsidios directos para la contratación formal, presente en 12 de 36 planes de gobierno. Estas iniciativas se pueden clasificar de la siguiente manera: 

  • Condicionados a incrementar planilla: Integridad Democrática, Fuerza y Libertad, Unidad Nacional, Alianza Electoral Venceremos, Ahora Nación, SíCreo, Fuerza Popular, Podemos Perú, Perú Primero, Partido Regionalista de Integración Nacional (PRIN).

  • Condicionados a capacitación: APRA, Unidad Nacional, Progresemos. 

Si bien estas medidas pueden incentivar un aumento de la contratación formal, la expectativa de una futura reducción en los costos laborales podría inducir a las empresas a postergar decisiones de contratación hasta la entrada en vigor de los beneficios. Además, se trataría de incrementos esencialmente inducidos por el subsidio, por lo que, en ausencia de políticas complementarias, al expirar el incentivo existiría riesgo de estancamiento o incluso contracción del empleo formal. 

Por otro lado, si los incentivos se diseñan como permanentes, además del impacto fiscal, podrían generar efectos de sustitución entre trabajadores beneficiarios. Es decir, las empresas tendrían incentivos para rotar personal a fin de volver a calificar al beneficio, mediante el despido de quienes están por agotar las condiciones requeridas y la contratación de nuevos trabajadores elegibles. 

Para mejorar el mercado laboral se necesitan propuestas que verdaderamente resuelvan los factores que originan la ausencia de empleo formal. Los beneficios tributarios solo serían un placebo, mientras que los incrementos del sueldo mínimo serían contraproducentes. Para formalizar es necesaria una reforma que simplifique procesos administrativos; mientras que, para mejorar las remuneraciones, un mayor desarrollo económico sería una medida más eficaz y eficiente.

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