Economía, Inversión, Sostenibilidad

Expansión de la base tributaria: un pendiente estructural

20/03/2026 | Por: ComexPerú / Semanario 1296 / Actualidad
Expansión de la base tributaria: un pendiente estructural

Los ingresos recaudados por la Sunat acumularon S/ 39,209 millones hasta febrero último, lo que representó un crecimiento interanual del 3.9%. En el periodo 2022-2025, mientras la recaudación creció a una tasa promedio anual del 4%, el presupuesto público[1] lo hizo a una mayor velocidad, con un 4.6%. 

Del total de ingresos recaudados por la Sunat entre enero y febrero de este año, S/ 27,989 millones, el 71.4% del total, correspondieron a tributos internos. Al desagregar esta partida, el impuesto a la renta sumó S/ 13,458 millones, lo que representó el 48.1% del total de tributos internos y un crecimiento del 12.4%[2] con respecto al mismo periodo del año anterior. Por su parte, el impuesto a la producción y el consumo ascendió a S/ 12,852 millones, un 45.9% del total y un crecimiento del 8.2%. Los otros ingresos sumaron S/ 1,679 millones, una participación del 6% sobre los tributos internos en el periodo analizado y el resultado mostró una contracción del 28.5%. 

Al desagregar los tributos internos según actividad económica, el comercio[3] lideró la lista con S/ 5,141 millones recaudados hasta febrero, una participación del 18.4% sobre el total y un crecimiento del 5.6%. En segundo lugar, minería e hidrocarburos sumó S/ 4,375 millones (15.6% del total; +20.4%). Le siguen la manufactura, con S/ 4,290 millones (15.3% del total; +4.8%); el sector construcción, con S/ 1,487 millones (5.3% del total; -7%); el agropecuario, con S/ 532 millones (1.9% del total; +11.8%), y la pesca, con S/ 102 millones (0.4% del total; +12.7%). Por su parte, otros servicios sumaron S/ 12,061 millones, una participación del 43.1% sobre el total y representó un incremento del 5.4% respecto de lo recaudado en el mismo periodo del año anterior. 

Como señalamos, la recaudación proveniente del impuesto a la renta creció un 12.4% en términos reales en el periodo enero-febrero de este año. Además, este creció un 25.8%[4] entre 2023 y 2025. En ese mismo periodo, el total de empresas activas registradas por el INEI solo creció un 3.2%, al pasar de 3.3 millones de empresas registradas al finalizar el cuarto trimestre de 2023, a 3.4 millones en diciembre de 2025. Lo anterior evidencia que el crecimiento de los ingresos del Estado proveniente del impuesto a la renta crece a mayor velocidad que el total de empresas que tributan. Con ello, estaríamos teniendo más ingresos debido a un mejor desempeño del total de empresas formales que tributan. 

El hecho de que la base tributaria (el número total de contribuyentes) crezca a una velocidad tan reducida puede poner en riesgo la sostenibilidad fiscal. Estaríamos dependiendo de un número reducido de empresas que cada año, en promedio, tributan más. Sin embargo, no solo existen un riesgo asociado a la recaudación, sino también al uso de estos recursos. Entre 2022 y 2025, mientras que la recaudación creció a una tasa promedio anual del 4%, el presupuesto público lo hizo en un 4.6%. 

Depender de un grupo relativamente reducido de contribuyentes formales expone a las finanzas públicas a una mayor volatilidad y limita el espacio fiscal ante choques adversos. Recordemos que en 2023 y 2024 no se cumplió la regla fiscal y, si bien en 2025 sí se cumplió, existen riesgos e incertidumbre frente al panorama de este año. 

Organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) mencionan que, en economías con alta informalidad, la estrategia óptima no pasa por incrementar la carga sobre los contribuyentes actuales, sino por ampliar la base tributaria mediante la formalización, la simplificación del sistema impositivo y el fortalecimiento de la administración tributaria. En un país con el 86% de informalidad en sus micro y pequeñas empresas (mypes), impulsar la formalización debería ser uno de los pilares fundamentales para asegurar una mayor recaudación, a la par de asegurar prudencia en el gasto público y garantizar el impacto del uso de los recursos públicos.


[1] Considera la suma del presupuesto institucional modificado (PIM) de los tres niveles de Gobierno, tanto para actividades (gasto corriente) como para proyectos (inversión pública). Datos extraídos del portal de transparencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Fecha de consulta: 20 de marzo de 2026.

[2] Considera la variación real.

[3] Incluye comercio al por mayor, por menor y el comercio automotor.

[4] Crecimiento nominal, utilizando soles corrientes.

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