El crecimiento exportador peruano frente a mayores riesgos globales
Las exportaciones peruanas arrancaron 2026 con un crecimiento notable (+31.6% en enero). Aun así, el contexto global advierte que sostener este desempeño en los siguientes meses no será tarea sencilla.
El año pasado, las exportaciones peruanas superaron los US$ 90,000 millones, cifra que refleja un crecimiento sostenido del valor exportado desde 2021. Además, en enero de 2026 los envíos al exterior mantuvieron un buen desempeño, pues crecieron un 31.6% con respecto al mismo mes del año anterior. Así, alcanzaron los US$ 9,192 millones, un valor que duplicó lo registrado en enero de 2021(US$ 4,385 millones), de acuerdo con las cifras de la Sunat.
Las exportaciones mineras registraron un dinamismo impulsado por los altos precios de los principales minerales. Los envíos al exterior sumaron US$ 6,421 millones, con un crecimiento del 46.2% interanual. Este desempeño se debió al incremento de los precios del cobre (+29.7%) y el oro (+69.3%) durante este periodo. No obstante, el volumen mostró un comportamiento mixto: en el caso del oro apenas ascendió un 2.5%, mientras que el cobre cayó un 6.4%.
Las agroexportaciones crecieron un 8.4% en enero de 2026, con envíos que alcanzaron los US$ 1,286 millones. En este periodo, las uvas frescas lideraron la canasta exportadora con US$ 494 millones y un crecimiento del 21.4% interanual. Junto a los arándanos frescos, mangos frescos, café en grano verde y espárragos frescos conformaron el top cinco de productos, que representaron el 69.4% de la oferta agrícola exportada. En contraste, las exportaciones de cacao en grano cayeron un 61.8% (US$ 30.6 millones), debido a una reducción tanto del precio relativo de exportación (48.3%) como del volumen (26.2%).
En cuanto al sector pesquero, los envíos alcanzaron los US$ 473 millones, lo que reflejó un crecimiento del 52.9%. La harina de pescado fue el principal producto exportado, al concentrar el 50% del total exportado (US$ 237 millones). Las exportaciones de pota congelada evidenciaron una importante recuperación, ya que alcanzaron los US$ 56.5 millones, cifra superior a la registrada en enero de 2025 (US$ 4 millones). El aceite de pescado, las huevas (ovas) de pescado congeladas y el filete de pescado completaron el ranking al representar el 80% del total exportado por el sector.

Si bien las exportaciones peruanas iniciaron el año con un desempeño positivo, el entorno internacional presenta riesgos crecientes que podrían afectar su evolución en los próximos meses. Los principales se detallan a continuación.
La política arancelaria de EE. UU. en constante cambio
En febrero, EE. UU. estableció un arancel del 10% para todos los países, con excepciones como México y Canadá, además de la exclusión de determinados productos estratégicos. Esta medida tiene una vigencia de 150 días; sin embargo, el presidente Donald Trump ha manifestado su intención de elevar la tasa al 15% y mantener esta política.
Para el Perú, la tasa del 10% continúa siendo la misma. Si bien la medida no afectó el desempeño de las exportaciones peruanas hacia EE. UU., que en valor crecieron un 6.6% en 2025, la imposición arancelaria impactaría al sector exportador, al incorporarse dentro de los costos de producción.
La guerra en Medio Oriente y sus efectos en el precio del petróleo
Con cotizaciones que superan los US$ 100 por barril de petróleo, el incremento del precio repercute en las diversas actividades económicas, desde el aumento en los costos de transporte internacional hasta el incremento en los precios de insumos como fertilizantes.
Si bien el Perú tiene como principal proveedor de petróleo a EE. UU. (44% del total importado), además de Brasil, Trinidad y Tobago, Guyana y Ecuador; el precio es un factor que indudablemente elevará los costos de producción.
La presencia constante de fenómenos climáticos
El 13 de marzo, la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” (ENFEN) informó que mantiene el estado de “Alerta de El Niño Costero”, pues considera que su presencia tiene una magnitud débil hasta el momento. No obstante, se prevé la ocurrencia de un Niño Global. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA), este fenómeno podría desarrollarse entre junio y agosto, y extenderse hasta 2027.
Los efectos climáticos impactan principalmente en los productos de agroexportación como arándanos, uvas y mangos, cuyos picos de exportación se concentran entre octubre y marzo. En el caso de los arándanos, por ejemplo, en 2023 (el último Niño Global), el volumen exportado cayó un 25%. Esto tiene además un efecto directo sobre el requerimiento de mano de obra. De igual manera, el sector pesquero se ve afectado por los cambios de temperatura del mar, que desplazan a la fauna hidrobiológica fuera de las zonas habituales de captura.
En años anteriores, los altos precios internacionales de los principales productos de exportación permitieron amortiguar la poca oferta exportable. No obstante, la productividad se ve expuesta a factores externos difíciles de controlar. Frente a ello, resulta relevante articular esfuerzos entre el sector privado y el público para fortalecer la competitividad y enfrentar el escenario internacional desafiante de 2026.