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EsSalud: brechas regionales en la prestación de servicios

28/11/2025 | Por: ComexPerú / Semanario 1283 / Actualidad
EsSalud: brechas regionales en la prestación de servicios

El Seguro Social de Salud (EsSalud) enfrenta severas deficiencias que se agravan al interior del país. La insuficiente infraestructura en las regiones genera una sensación de inexistencia de la entidad, que desincentiva el pertenecer al sistema. Indicios de corrupción y priorización del gasto en planillas explicarían parcialmente la ausencia de estrategia institucional. 

De acuerdo con el documento Diagnóstico y propuestas para mejorar EsSalud, elaborado por ComexPerú, los problemas de la entidad se explicarían por la deficiente gestión interna. Históricamente, EsSalud administraría un presupuesto equivalente a cerca de la mitad de lo asignado a la función salud del Estado, que gestiona, equipa y opera la red prestacional del Ministerio de Salud (Minsa) y de los Gobiernos regionales (GORE). Sin embargo, en contraste con EsSalud, esta red prestacional gratuita atendería al triple de población y contrataría el cuádruple de profesionales y técnicos de salud. 

La disparidad entre ambos sistemas es más evidente en infraestructura operativa. En el primer nivel de atención (puestos y centros de salud), el Minsa y los GORE operan 8,608 establecimientos, mientras que EsSalud apenas gestiona 321. Es decir, por cada uno de EsSalud, la red prestacional del Minsa opera 27 establecimientos. La ratio se agudiza en 11 departamentos, sobre todo en Cajamarca (63 establecimientos por cada uno de EsSalud), Amazonas (61 establecimientos) y Loreto (53 establecimientos). 

La menor cantidad de establecimientos del primer nivel de atención en EsSalud se explicaría por una estrategia institucional que prioriza la inversión en hospitales y clínicas. De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la entidad apenas habría destinado un 8% de su presupuesto al primer nivel de atención en 2022, en contraste con lo asignado por la red prestacional del Minsa (49.2% del presupuesto). Sin embargo, el primer nivel es útil para resolver atenciones menos complejas e, inclusive, el diagnóstico y control de enfermedades crónicas, de manera que su debilitamiento habría contribuido a la saturación de los demás establecimientos y la escasez de citas. 

En el segundo nivel de atención, hospitales y clínicas que atienden especialidades médicas comunes, se registró una menor brecha entre ambas redes prestacionales, con apenas dos establecimientos del Minsa y GORE por cada uno de EsSalud. Sin embargo, la relación aumenta considerablemente en Áncash (10 establecimientos por cada uno de EsSalud), Puno (9 establecimientos) y La Libertad (6 establecimientos). 

Existen posibles explicaciones para la ausente infraestructura regional de EsSalud, pero la principal sería la falta de estrategia institucional. Entre las principales justificaciones de la entidad, podría considerarse que requiere demanda para implementar establecimientos. Es decir, invertirá más donde más trabajadores formales existen. Sin embargo, bajo esta lógica la brecha sería considerablemente menor en La Libertad, la segunda región que más empleo formal genera, según el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE). 

¿En qué gasta EsSalud?

Un problema recurrente de la entidad es que destina cerca de la mitad de su presupuesto al gasto de personal, lo que limita los recursos disponibles para la inversión en infraestructura. Sin embargo, esto se agrava en 26 de las 32 redes asistenciales desconcentradas que administra EsSalud. De acuerdo con el presupuesto institucional de apertura de 2025, en 16 redes asistenciales, más del 60% de los recursos programados se habrían destinado al personal. 

Esta situación se agrava en la red asistencial de Pasco, donde S/ 110 millones se destinan al gasto en personal (78% de los recursos asignados en 2025), con apenas S/ 9 millones programados para la compra de bienes, incluidos medicamentos. Entre las más afectadas, le siguen las redes asistenciales de Puno (69.8%), Huancavelica (67.1%), Áncash (66.9%), La Libertad (66.2%) y Juliaca (65.1%). 

De acuerdo con el Reglamento de Organización y Funciones (ROF) de EsSalud, la sede central de la entidad está encargada de determinar el presupuesto de cada red asistencial y la asignación anual en cada dependencia a través de la Gerencia de Presupuesto. Esto imposibilita decisiones autónomas a nivel regional. Lamentablemente, inclusive con un cambio de estrategia institucional, mejorar la asignación sería complicado, por la rigidez del presupuesto destinado al gasto de personal, debido a las limitaciones para despedir personal y los indicios de corrupción en la entidad. 

Sobre esto último, investigaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) han evaluado la percepción de corrupción en la entidad, y la mayoría de los trabajadores de EsSalud reportó que existe corrupción. Inclusive, en promedio, más del 45% de los trabajadores en cada sede perciben que existe mucha corrupción. Esta situación se agrava en la sede de Arequipa (94.2% de trabajadores perciben que existe corrupción), el Centro Nacional de Salud Renal (92.6%) y Tumbes (91.6%), donde 9 de cada 10 trabajadores identifican el problema. 

Por esto, EsSalud necesita una reforma integral que priorice una gestión meritocrática. Los principales problemas que enfrenta se derivan de la falta de estrategia y designaciones arbitrarias. Sin un compromiso claro de los funcionarios de la entidad, pero también del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), ente rector de EsSalud, la situación solo continuará empeorando.

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