Comercio Exterior, Competitividad, Sostenibilidad

Desafíos en la Política Nacional Multisectorial de Comercio Exterior al 2040

23/01/2026 | Por: ComexPerú / Semanario 1288 / Actualidad
Desafíos en la Política Nacional Multisectorial de Comercio Exterior al 2040

Desde 2003, el Plan Estratégico Nacional Exportador (PENX) orientó la política comercial del país. No obstante, el dinamismo del comercio exterior evidenció la necesidad de un enfoque amplio que articule reformas en múltiples frentes. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), con un rol más estratégico, busca acompañar esta expansión a través de la Política Nacional Multisectorial de Comercio Exterior al 2040 (PNMCE). Pero esta enfrenta desafíos. 

Entre los ejes priorizados, el objetivo 2, referido a la facilitación del comercio en sus procesos, afronta uno de los principales desafíos de implementación. Su efectividad depende de la actuación coordinada de múltiples entidades[1], como la Sunat, Digesa, Senasa, Sanipes, entre otras, que intervienen en los procesos de exportación e importación. Se trata de una implementación que depende de entidades que hoy no avanzan al mismo ritmo que el crecimiento de nuestro comercio exterior. Si estas continúan operando con sistemas y procedimientos dispares —sin una estandarización en digitalización e interoperabilidad—, los avances en facilitación del comercio tenderían a desacelerarse y perder impacto en la práctica, lo que eleva los tiempos y costos para los operadores. 

Por otro lado, la PNMCE reconoce que la infraestructura de transporte será abordada en la Política Nacional de Transporte, actualmente en proceso de actualización. En un contexto en el que el Perú cuenta con un amplio número de políticas nacionales, resulta importante asegurar que estas se encuentren debidamente articuladas para evitar duplicidades o vacíos en la implementación. 

El riesgo de desalineamiento cobra mayor relevancia si se considera que, según Ositrán, la inversión acumulada en infraestructura de transporte concesionada ha alcanzado niveles significativos en los últimos dos años (US$ 1,323 millones en 2025; 2.4% más que en 2024). Respecto a prepandemia, la mayoría del incremento se explicó por el rubro aeropuertos (+US$ 473.2 millones). No obstante, el impacto de estas inversiones sobre la facilitación del comercio depende no solo de su magnitud, sino de su adecuada articulación con los procesos logísticos, regulatorios y operativos que inciden en las exportaciones e importaciones. 

Asimismo, en materia de transportes, pudo haberse enfatizado el Plan Nacional de Servicios e Infraestructura Logística de Transporte al 2032 (PNSILT-2032), herramienta estratégica de planificación del sector. Este plan identifica de manera integral las necesidades, oportunidades de desarrollo, acciones e inversiones en infraestructura y servicios logísticos de transporte. Asimismo, cuenta con un seguimiento activo en el marco de la Comisión Multisectorial para la Facilitación del Comercio (Comufal), integrada por representantes de los sectores público y privado, como el Mincetur, el MTC y el MEF. 

En cuanto al objetivo prioritario 3, orientado a fortalecer la oferta exportable, el principal desafío radica en que la capacidad productiva depende en gran medida de las decisiones del sector privado, mientras que el rol del Estado es generar condiciones habilitantes. Tan solo en el sector agropecuario, se cuenta con más de 600 partidas arancelarias, según la Sunat, lo que evidencia una oferta amplia y heterogénea. Por ello, si el Estado no logra incidir efectivamente en variables clave como innovación, capital humano o calidad regulatoria, el fortalecimiento de la oferta exportable se volvería limitado y desigual. 

Además, no puede ignorarse la dependencia del desempeño exportador en las bonanzas asociadas al efecto precio, ya que estas no garantizan niveles sostenidos de competitividad ni productividad. Si bien los elevados precios internacionales han impulsado el valor de las exportaciones en los últimos años, esto se puede revertir, lo que podría traducirse en brechas en eficiencia, diversificación y valor agregado. 

Por ejemplo, en el sector minero, en los últimos 10 años, el volumen exportado del oro solo creció un 25.1%, mientras que su valor exportado aumentó un 231%, según cifras del BCRP y la Sunat, lo que confirma que el desempeño estuvo impulsado principalmente por un efecto precio. Por su parte, en el sector agropecuario, el arándano mostró un comportamiento similar durante el fenómeno de El Niño: el volumen exportado cayó un 22.4%, pero el valor exportado aumentó un 39%, lo que amortiguó el impacto. En conclusión, fortalecer la oferta exportable exige una agenda que priorice productividad, innovación y reducción de costos, de modo que el comercio exterior mantenga su dinamismo incluso en escenarios menos favorables. 

La PNMCE representa un avance en la forma de concebir el comercio exterior desde una perspectiva más integral. No obstante, su efectividad dependerá de la capacidad de ejecutar reformas coordinadas y fortalecer las capacidades institucionales. En un contexto en el que el desempeño exportador está influenciado por factores externos, el desafío es claro: consolidar un comercio exterior competitivo, productivo y resiliente.


[1] Autoridades que participan o brindan autorizaciones o certificaciones para el comercio exterior.

Compártelo en redes sociales: