Casi una década sin progreso en la lucha contra la anemia infantil
La anemia afectó al 43.4% de los niños de 6 a 35 meses de edad el año pasado, según estimaciones de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES). Esto representó un mínimo progreso respecto de 2024 (43.7%), pero también un estancamiento desde 2015 (43.5%). La falta de implementación correcta de las políticas públicas vigentes y de acompañamiento a las municipalidades sería el motivo.

Entre 2015 y 2025, el progreso en las zonas urbanas fue nulo, pues se mantuvo una tasa de incidencia del 40.5% entre los niños de 6 a 35 meses de edad. Por su parte, en las zonas rurales el indicador apenas disminuyó del 51.1% al 50.4%. Esta situación también advierte sobre diferentes niveles de progresos y retrocesos a nivel departamental.
De acuerdo con la información histórica disponible, entre 2017 y 2025, solo 15 de los 24 departamentos lograron reducir la incidencia de anemia. Entre ambos años, el departamento que más progreso perdió fue Lima, donde la incidencia aumentó del 33.3% al 41% (+7.6 puntos porcentuales). Le siguieron Arequipa (+5.3 pp.), Ayacucho (+5.2 pp.) y Áncash (+4.9 pp.).

El departamento con la mayor incidencia de anemia infantil continuó siendo Puno, con un mínimo progreso entre 2017 y 2025, periodo en el que apenas pasó del 76% al 75.4%. El segundo más afectado fue Cusco, que retrocedió en los últimos años, pese a que en 2017 solo se situaba como el sexto más afectado. Por el contrario, Loreto, que reportó la tercera mayor incidencia, destacó entre los que más progresó durante el periodo, con una reducción de 5.9 pp. Otros departamentos que destacaron en reducir la anemia fueron Pasco (-9.2 pp.), San Martín (-7.1 pp.), Ucayali (-6.6 pp.), Junín (-6.3 pp.) e Ica (-6.2 pp.).
¿Qué explica la falta de progreso?
Es importante tener presente que, aunque la anemia suele estar relacionada con bajos niveles adquisitivos en la familia, esto no representa el principal factor limitante. Por ejemplo, Cajamarca registró la tercera menor incidencia de anemia en niños de 6 a 35 meses de edad, pese a representar el departamento más pobre económicamente el año pasado. Inclusive casi alcanzó a Ica, el menos pobre.
Dado que Cajamarca también reporta la cuarta tasa más elevada de pobreza multidimensional, asociada a la falta de acceso a servicios públicos, de acuerdo con estimaciones de ComexPerú, ello sugiere que estas condiciones no explican por sí solas el limitado progreso en la reducción de la anemia.
Si bien el Gobierno gestiona desde hace más de una década el Programa Articulado Nutricional (PAN), que financia las intervenciones de salud, nutrición y cuidado dirigidas a reducir la desnutrición crónica y la anemia en los menores de 36 meses, y desde 2023 ha reforzado esta estrategia con el Compromiso 1 del Programa de Incentivos a la Mejora de la Gestión Municipal del MEF, el desempeño actual de estas intervenciones preocupa.
En 2025, la ejecución presupuestal de las intervenciones de salud para el desarrollo infantil temprano alcanzó un 96,8%, según el MEF. Sin embargo, a junio de 2026 apenas se reporta un avance del 40,8% (S/ 144 millones de S/ 353 millones asignados), un ritmo que resulta aún más preocupante en regiones como Pasco (31,2%), Huánuco (31,5%) y Cusco (33,6%).
Cabe resaltar que la mayoría del presupuesto de las intervenciones de salud para el desarrollo infantil temprano son gestionadas directamente por los Gobiernos regionales y locales, que este año gestionan el 97.3% del total. Por esto, el Compromiso 1 opera como un incentivo que transfiere recursos adicionales a los Gobiernos locales que logren que los niños de 6 a 12 meses lleguen sin anemia, mediante visitas domiciliarias, tamizajes de hemoglobina y sesiones de alimentación con las familias. Sin embargo, existen limitaciones adicionales que imposibilitan cumplir estas metas.
Entre los desafíos pendientes, el Ministerio de Salud (Minsa) señala el cierre de brechas de equipos biomédicos para el diagnóstico de la anemia, la falta de personal de salud especializado (médicos, nutricionistas, enfermeras) y la necesidad de reforzar el trabajo conjunto de Gobiernos regionales y locales. Inclusive, en el marco del Compromiso 1, los resultados del programa evidencian que apenas el 54.5% de los niños de 6 a 12 meses contó con tamizaje de hemoglobina en 2025 a nivel nacional, lo que es responsabilidad de los Gobiernos subnacionales. En regiones como Puno (52.5%), Ucayali (48.5%) y Loreto (39.2%), el avance fue aún menor, con el mínimo reportado en el último departamento.
Combatir la anemia es complejo, pero debe ser una prioridad del nuevo Gobierno. Sobre todo, porque representa un problema que no ha sido abordado en últimos años. Una década sin progreso traerá severas repercusiones en el desarrollo productivo. Y, como los resultados sugieren, no basta con los incentivos, se requiere una mayor presencia del Ejecutivo.