Casi S/ 70,000 millones gastaron los “asegurados” del SIS y EsSalud entre 2019 y 2025
Mejorar el sistema de salud peruano debe ser una prioridad del nuevo Gobierno. Al contrario de cuestionamientos de algunos partidos políticos durante la contienda electoral, los verdaderos problemas se concentran en el sector público. La ausencia de reformas, estrategia y compromiso en los últimos años ha generado que el gasto de bolsillo en salud todavía no retorne a niveles prepandemia.
El gasto de bolsillo en salud se define como el total de pagos que debe realizar la persona en atenciones y medicamentos. De acuerdo con la Superintendencia Nacional de Salud (SUSALUD), este debería ser nulo para los asegurados al Seguro Integral de Salud (SIS) y del Seguro Social de Salud (EsSalud), debido a los fondos que otorga el Estado para garantizar atenciones gratuitas. Inclusive, la entidad recuerda que los cobros indebidos en ambos sistemas pueden ser sancionados con multas de hasta 100 UIT.
Sin embargo, en la práctica ocurre lo contrario. Mientras que el gasto de bolsillo en salud promedio a nivel nacional aumentó de S/ 344 a S/ 397 (+15.4%) entre 2019 y 2025, en el SIS ascendió a S/ 295 (+45.6%) y en EsSalud alcanzó los S/ 593 (+24%), según estimaciones de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho). Es decir, en ambos sistemas, que concentran la mayoría de los asegurados del país (89.3% del total, en conjunto), el desembolso que deben realizar anualmente aumentó más que lo reportado por el resto. Cabe resaltar que, en promedio, un asegurado a EsSalud gasta más en salud que uno sin seguro.

Entre 2019 y 2025, el gasto de bolsillo en salud acumulado ascendió a S/ 92,169 millones, que debieron asumir directamente las familias. De dicho monto, S/ 69,431 millones (75.3% del total) se explicó por las atenciones y medicamentos financiadas directamente por los asegurados al SIS y EsSalud, pese que el sistema debió garantizarles una cobertura completa. Tanto en los sistemas públicos y privados, los pagos por atenciones representan la mayoría del gasto de bolsillo.

Estos resultados evidencian que las mayores limitaciones para acceder a atenciones y medicamentos en el sistema de salud peruano se concentran entre los asegurados del SIS y EsSalud. Debido a que poseen el respaldo financiero del Estado, como enfatiza SUSALUD, el problema radica en la ejecución de los recursos y la organización interna de las instituciones. Es decir, otorgarles mayores recursos no resolverá esta situación que se sustenta en prácticas irregulares e infracciones dentro del sistema.
También es completamente falso que la actual Constitución imposibilite que el Gobierno intervenga e invierta directamente para garantizar derechos fundamentales como la salud. Es el Gobierno el actor más importante en el sector salud, que cada año otorga más recursos a dicha función, pues aumentó el presupuesto que ejecutó entre 2019 y 2025 de S/ 18,502 millones a S/ 32,304 millones (+S/ 15,960 millones), según el Ministerio de Economía y Finanzas. Sin embargo, el problema radica en que la mitad del incremento del presupuesto se gastó en una mayor planilla (+S/ 8,730 millones), en vez de priorizar infraestructura, medicamentos y el reembolso de gastos de las familias.
Consecuencias a nivel departamental
El gasto de bolsillo en salud por usuario continuó superando el promedio prepandemia en la mayoría de los departamentos, con la única excepción de Tumbes, donde disminuyó a S/ 175 (-35.6%) entre 2019 y 2025. Las regiones en las que más aumentó fueron Puno (S/ 434; +109.5%), Pasco (S/ 242; +82.4%), Apurímac (S/ 331; +74.2%) y Amazonas (S/ 377; +68.1%).
El departamento con el mayor gasto de bolsillo en salud fue Ica (S/ 476; +33.1%), que acumuló un desembolso total de S/ 2,679 millones por este concepto entre 2019 y 2025. A continuación, se situó Lima, con S/ 467 (+3.2%), la cual concentró la mayoría del desembolso a nivel nacional, con S/ 42,184 millones acumulados. Por su parte, Arequipa registró el tercer mayor gasto por usuario, con S/ 441 (+13.4%) y un acumulado de S/ 4,239 millones durante el periodo.

Debido a la concentración poblacional en Lima, la evolución del gasto de bolsillo por usuario a nivel nacional esconde el severo deterioro registrado a nivel regional. Aunque reporten un menor desembolso acumulado respecto de otras, la situación de Puno, Pasco, Apurímac y Amazonas evidencia severos retrocesos en el acceso adecuado a la salud. Estos problemas se sustentarían en la falta de compromiso, estrategia y priorización del Gobierno.
Existen alternativas eficientes para reducir el gasto de bolsillo en salud, como garantizar el abastecimiento en instituciones públicas, vigilar el cumplimiento de normas en el sistema de salud e implementar políticas de reembolso, como recomienda la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid). La verdadera injusticia y desigualdad en el sistema de salud es que la población que depende del Estado, el cual se comprometió a atenderlos de manera gratuita, no recibe los beneficios de su seguro de salud por negligencias administrativas, porque los recursos sí existen.