¿Esto no es lo que estabas buscando?

Vuelve a definir los parámetros de tu búsqueda.

EL PROBLEMA EN LA PROVISIÓN DEL SECTOR SALUD: EL DESABASTECIMIENTO DE MEDICAMENTOS (PARTE II)

Por ComexPerú / Publicado en Septiembre 20, 2019 / Semanario 1000 - Actualidad

Tal como señalamos en el semanario anterior, el no identificar correctamente el problema en la provisión de salud nos cuesta todos los días, y muy caro. Miles de personas que acuden a los establecimientos de salud públicos tienen que esperar desde la madrugada, las instalaciones en muchos casos no son adecuadas y, peor aún, luego de toda la espera no encuentran todos los medicamentos que necesitan. El desabastecimiento crónico de los establecimientos públicos de salud ocasiona que casi uno de cada dos pacientes que recibe receta médica (79.5% del total) no reciba sus medicamentos y termine comprando las medicinas en farmacias privadas, esto último si cuenta con los recursos para hacerlo. De lo contrario, el paciente no se trata o acude a opciones “más baratas”, en las cuales el riesgo de adquirir medicamentos ilegales o vencidos es mayor.

Desde luego, la provisión de salud es bastante compleja en nuestro país y en cualquier parte del mundo; sin embargo, tenemos un sistema altamente dividido a todo nivel que termina por afectar la calidad del servicio. Además de que un 23.6% de la población aún no cuenta con algún tipo de seguro, el sistema público de salud se encuentra fragmentado: el Ministerio de Salud (Minsa), a través del Seguro Integral de Salud (SIS), tiene un 47.3% de población asegurada; el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, a través de EsSalud, un 26.2%; y las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, un 1.4%. Sin embargo, dicha fragmentación no acaba allí, pues solo los establecimientos de salud de Lima son administrados por el Minsa, mientras que el resto es gestionado por las respectivas direcciones regionales de salud (Diresas), gerencias regionales de salud (Geresas) o direcciones de redes integradas de salud (Diris), lo cual también tiene efectos sobre procesos como el abastecimiento de los medicamentos.

A diferencia de servicios como la educación, cuya gestión es más centralizada, la salud está descentralizada y es responsabilidad de cada Gobierno regional, proceso que hasta el momento no ha dado muchos buenos resultados. Al 31 de julio de 2019, un 30.1% de los establecimientos del primer nivel de atención[1] a nivel local se encontraban con baja disponibilidad de medicamentos esenciales (742 medicamentos vigentes en el Petitorio Nacional Único de Medicamentos Esenciales para el sector salud), un 30.5% con disponibilidad regular, un 29.5% con disponibilidad alta y tan solo un 9.9% contaba con la cantidad óptima, según la última información reportada por la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) a través del Sistema Integrado de Suministro de Medicamentos e Insumos Médico-Quirúgicos.

Tan solo por colocar algunos ejemplos, las Diresas de Tumbes, Madre de Dios, San Martín, Huancavelica, Puno y Áncash tienen más del 50% de sus establecimientos con baja disponibilidad, o la Diris de Lima Norte, una de las que atiende a mayor población, tiene el 59.6% de sus establecimientos con disponibilidad regular y un 27.3% con disponibilidad baja. También existen otras Diresas más eficientes en su manejo, como Tacna, Ayacucho y Cajamarca IV-Jaén, con más de la mitad de sus establecimientos con disponibilidad óptima. Sin duda, el objetivo debería ser que todos los establecimientos del país cuenten con un abastecimiento óptimo, pero nos encontramos bastante lejos de ese ideal.

Si se analizan el segundo[2] y el tercer[3] nivel de atención, el panorama tampoco mejora. Se evidencia que en casi todos los hospitales del país, existe una gran cantidad de medicamentos en sobrestock, es decir, con disponibilidad para cubrir la demanda de consumo por más de seis meses y, en consecuencia, con riesgo de vencimiento. A su vez, muchos otros se encuentran desabastecidos o en substock, lo cual significa que no pueden cubrir su demanda de consumo por más de dos meses. Tan solo por colocar algunos casos, el Hospital Daniel Alcides Carrión tiene 45 medicamentos desabastecidos, 73 con substock, 150 con sobrestock y tan solo 84 con disponibilidad óptima; el Hospital Regional de Loreto Felipe Santiago Arriola Iglesias, 42 medicamentos desabastecidos, 71 con substock, 137 con sobrestock y 80 con disponibilidad óptima; o el Hospital Santa Rosa, 73 en desabastecimiento y 44 con poca disponibilidad. Alarman más aún los casos del Hospital Dos de Mayo, que cuenta con 357 medicamentos desabastecidos; el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes, en Paita, con 253; y el Hospital Belén, en Lambayeque, con 239, según lo que indica el reporte de las mismas entidades a Digemid. En general, la mayor parte de los hospitales adolece de desabastecimiento, poca o excesiva disponibilidad de la mayor parte de sus medicamentos.


UNA MIRADA A LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS

Si bien la ejecución presupuestal es solo una aproximación a la eficiencia en este proceso, nos está indicando que hay dinero que no se está empleando para solucionar el problema de desabastecimiento en el sector. En el Perú, la compra de productos farmacéuticos incluye a las vacunas y los medicamentos, principalmente, y la ejecución promedio del gasto, entre 2009 y 2018, ha alcanzado un 92.5% y un 78.5%, respectivamente, lo cual llama bastante la atención, pues el gasto en medicamentos ha aumentado en 166.3%. Hasta el 16 de setiembre, tres meses y medio antes de cerrar el año, solo un 50.2% y un 38.7% del gasto en vacunas y medicamentos había sido ejecutado, respectivamente. Además, vale recalcar que la compra de dichos medicamentos está fragmentada, es decir, alrededor de un 56.9% la realiza el Gobierno nacional y un 42.5%, los Gobiernos regionales, cuya ejecución promedio ha sido del 84.3% y el 72.1%, respectivamente. Si analizamos solo el gasto de los pliegos presupuestales del sector salud, el Minsa y el Instituto de Enfermedades Neoplásicas (INEN), se evidencia una ejecución eficiente hasta 2016. En los años siguientes, en cambio, se situó por debajo del 80%.



La salud es un derecho fundamental, lo que implica que los medicamentos deben estar disponibles en todo momento, en cantidades suficientes, en formas farmacéuticas apropiadas y con una calidad garantizada. Por ello, es indispensable que contemos con una mejor gestión del abastecimiento de medicamentos a nivel nacional. Los resultados demuestran que una descentralización en este proceso no ha traído resultados muy alentadores, por lo que se requiere reevaluar la política de abastecimiento actual e implementar un sistema logístico más eficiente, manejado por el Estado o tercerizado; de lo contrario, miles de pacientes se seguirán perjudicando día tras día.



[1] Puestos de salud, postas de salud, centros de salud y centros médicos (categorías I-1, I-2, I-3 y I-4).

[2] Hospitales y clínicas de atención general o con mayor especialización (categorías II-1, II-2 y II-3).

[3] Hospitales y clínicas de atención general con mayores unidades productoras de servicios de salud y servicios en general e institutos especializados (categorías III-1, III-2 y III-3).


logo icono

ComexPerú

ComexPerú es el gremio privado que agrupa a las principales empresas vinculadas al Comercio Exterior en el Perú.

comexperu.org.pe

ARTÍCULOS RECOMENDADOS

  • Economía
  • Tecnología
  • Competitividad

REPORTE DE COMPETITIVIDAD GLOBAL 2019: ADOPCIÓN DE LAS TIC

En el Reporte de Competitividad Global 2019, el Perú retrocedió cuatro posiciones en lo que respecta a Adopción de las TIC, nuestro pilar más rezagado frente al mundo. Si bien los proyectos dentro del Plan Nacional de Infraestructura para la Competitividad son parte de la ruta a seguir, es necesaria una coordinación público-privada para cerrar brechas en departamentos no priorizados.

Por ComexPerú / Noviembre 15, 2019 / Semanario 1008 - Economía
  • Infraestructura
  • Competitividad
  • Actualidad

DOING BUSINESS 2020: INFRAESTRUCTURA

Los resultados de la última edición del Doing Business, elaborado por el Banco Mundial, muestran que el Perú se ubicó en el puesto 65, 88 y 55 en cuanto a los tres pilares relacionados a Infraestructura. Aprovechar la tecnología, proveer los incentivos adecuados y fomentar la transferencia de información entre organismos públicos son las claves para mejorar el ambiente de negocios.

Por ComexPerú / Noviembre 15, 2019 / Semanario 1008 - Actualidad
logo icono

Push Notification